Espejito, espejito
Jul 19, 2026
CARTA #6
Ese día llegué a mi sesión de quimio con un plan: distraer al miedo.
Se me ocurrió un juego. Me acordé de una idea que Louise Hay menciona en su libro "Tú puedes sanar tu vida", dice que las personas que nos encontramos son espejos: nos muestran algo de nosotras mismas. Así que decidí probarlo en mi sesión de quimioterapia, con las mujeres que me iba encontrando ese día.
Y el primer espejo que me encontré no me gustó. 😂
La primer señora con la que platiqué ya tenía el pelo creciendo, cortito, casi todo blanco. Pero llevaba una peluca café, medio maltratada y mal puesta. Le dije que se veía bonita con su cabello natural. Me respondió: "es que la gente es chismosa y metiche, seño. Hasta que me den permiso los doctores me lo voy a pintar y ya quitar la peluca, para que no me estén viendo ni preguntando."
Le repetí que se veía bonita. Me repitió lo mismo. Y mejor me fui. 😊 (Además me dijo "seño" y tal vez metiche) 😂
Claro que me incomodó, en ese momento yo estaba en plena crisis de la peluca y los cambios físicos, y sí, buena parte de mi atención también estaba hacia afuera, en el qué dirán, más que en mí. Fue algo que me ayudo a hacerlo consiente.
Ahí estaba el espejo. Y no era cómodo de ver.
Con esa sensación entré a la sala de quimios. La enfermera que me tocó no pudo canalizarme a la primera. Ni a la segunda. Cada vez que alguien nuevo llegaba a intentarlo, yo notaba que se ponía nerviosa y eso me ponía más nerviosa a mí.
Hasta que una voz desde el sillón de enfrente me dijo: "estás nerviosa, respira."
Era una vecinita de sala. Ahí regresé al "juego" del espejo. Cinco piquetes para entender que los nervios de la enfermera también eran míos.
La vecinita me dijo que escuchara mi música favorita: "a mí me ayuda", y en ese momento caí en cuenta que necesitaba relajarme. Le hice caso y puse las Frecuencias Álmicas de Lucas Cervetti. 😊
Al final llegó un enfermero que me habló con tanta calma que la canalización se logró. Fue otro espejo que me recordó que esa CALMA también estaba en mí. Uff.
Ya con el tratamiento avanzando, la vecinita me contó sus estrategias: su música, sus videos de ángeles y arcángeles, sus meditaciones. Y ahí sí me gustó el espejo. 😊
Me mostró mi parte espiritual, esa que cree en algo más grande.
Y casi al terminar, apareció otra voz. Una vecinita que bromeaba con las enfermeras y con todas las que estábamos cerca. Nos integró a su "fiesta", dijo cosas tan chistosas que nos sacó más de una carcajada.
Y ahí estaba otra parte mía que a veces olvido. La positiva y divertida a pesar de las circunstancias. 🩷
Al final el juego me dio más de lo que esperaba; además de distraerme, ME MOSTRÓ. Algunas cosas incómodas, otras que tengo y que al reconocerlas puedo usarlas en este proceso… y en la vida. 💌
No hago muy seguido ese "juego", puede ser incómodo. 😅 Pero de vez en cuando sí, porque me ayuda a verme. El espejo puede ser una enfermera amorosa y atenta, o miles gritando un gol con una pasión que me recuerda que yo también la tengo y que de alguna manera ya la estoy viviendo.
Alegría, calma, cuidado, pasión,
todo eso también está en mí.❤️
Te dejo un pequeño ejercicio para hoy:
Piensa en alguien que admires: una persona de tu familia, de tu círculo cercano, un artista, un maestro, quien sea.
¿Qué es lo que más admiras de esa persona?
Escríbelo y adivina que:
Eso que admiras también está en ti. 😊🌿
Hay un REGALO al vernos en los demás, aunque algunos vienen mal envueltos, jejeje. Pero regalos al fin. 🎁
Con cariño,
Xihua 🌷