La campana y yo
Aug 09, 2026
El atuendo, la peluca, el turbante, los accesorios, los regalitos (sí, fue una CARTA con regalos) y las palabras de agradecimiento. Hasta el orden: entregar los regalos antes del toque de campana, para que a nadie le faltara.
Ese era el plan. La realidad fue otra.
Porque olvidé un "pequeño" detalle: ese día también recibía la quimio (la última). Con el calorón de ese día, más el lugar, más el medicamento que entra caliente; la peluca y el turbante se volvieron opcionales. Me derretía. Primer ajuste: ropa cómoda, turbante ligerito "y me lo cambio cuando sea el momento" (cosa que, por supuesto, olvidé hacer 😄).
Luego las venas. Encontramos una resiliente jejej pero sensible, por lo que a mitad de sesión tuvimos que cambiar por una más "regordeta". Eso me redujo la movilidad y cambió el plan de repartir los regalos antes.
Y algo más: la medicación. Hay una, que no sé bien cuál es, que relaja muchísimo. A mí me causa un efecto "happy", digámoslo así. 😅
Así que ahí estaba yo: canalizada, medio flotando, con un montón de cosas que ya no podía controlar. Y entonces hice algo que no tenía planeado:
SOLTÉ. 🌿
Solté la perfección que siempre busco. Solté el plan que llevaba meses en mi mente. Y me dije: así como sea, está bien. Las personas que estén, está bien.
Lo importante era el momento.
Eran como las cinco de la tarde.
La jefa de enfermeras me dedicó unas palabras hermosas de parte de todo el equipo (puedo escucharlas una y otra vez jejeje). Después leí mi carta de agradecimiento y fue imposible que la voz no se me quebrara.
Puedes leerla aquí: Carta de agradecimiento
Y entonces llegó el momento de tocar la campana.
Fue ese sonido y yo, encontrándonos por fin.
Hubo aplausos. Abrazos. Entrega de regalitos. Trataba de captar todo lo que me decían, pero tenía la "flotación" ahí conmigo, lo que sí sentí claramente fue su cariño. Todo su cariño. 🩷
Estaba mi pareja, que ha hecho magia con el tiempo, el trabajo, el dinero, la casa, con todo. Estaban las enfermeras que desde el día uno, me cuidaron como a un ser querido sin conocerme, Dany, Miguel, Ata, Cecy, Martha. Gracias, de corazón. 🩷
Y las pacientes que seguían en sesión, algunas de primera vez, como estuve yo algún día. Espero que el momento también les haya tocado algo por dentro, como a mí en aquel entonces. 🌿

Por eso este momento significaba tanto.
Aquí puedes ver el Video: Toque de Campana por la Última quimio
Gracias a quienes ese lunes me acompañaron a la distancia. A quienes prendieron una velita, pusieron flores, levantaron una oración o intención, tocaron su propia campana en casa. A quienes han estado en esta aventura acompañada. Aunque no los vi, los sentí. De verdad, gracias. 🕯️🌸
Fueron tantos aprendizajes que todavía no termino de acomodarlos. Pasó tan rápido y tan lento a la vez. Entre un montón de emociones, caídas, levantadas, y a seguirle. Entre miedos, claro, pero también entre muestras de cariño que no esperaba, regalos de vida, apoyo y mucha creatividad. ☺️
Hoy sigo emocionada y conmovida. Y sí, también un poquito inquieta por lo que viene, porque aún hay camino. Pero, sobre todo, agradecida. Por haber vivido este momento, y acompañada. Sintiendo esa energía colectiva, como la de aquel primer gol, ¿recuerdas? ⚽🌿
Durante mucho tiempo me costó celebrar mis propios logros; hasta terminar la universidad lo viví como algo que "debía ser". Lo "normal".
Y uno de los aprendizajes más grandes de este proceso ha sido justo ese: soltar esa exigencia. Ser más amable conmigo. Y permitirme celebrar cada meta, sin importar si es grande o pequeña.
Por eso hoy la campana significa tanto, no solo por lo que cierro, sino porque me dejé celebrarlo.
Y quiero invitarte a lo mismo:
No hace falta estar en un hospital para tener una campana.
Todos cruzamos metas, algunas enormes, otras pequeñas y silenciosas que muchas veces pasan de largo, sin celebración: terminar algo que costó, salir adelante en un día difícil, soltar algo que ya no era para ti.
Así que te propongo tener tu propia campana.
Puede ser una campanita de verdad, o algo simbólico: encender una vela, poner una canción, escribir en un papel eso que lograste. Lo que sea, con tal de detenerte un momento a decir: "esto también merece celebrarse."
Celebrarnos, aunque sea chiquito, también es hacer espacio.
Si al leer esta carta se te vino a la mente alguna meta que quieras por fin celebrarte (grande o pequeña) cuéntame cuál es. Y si te animas a tocar tu propia campana, me encantaría saberlo. Leerte es de mis momentos favoritos.
Y recuerda, si conoces a alguien que también necesite un ratito a la semana para hacer espacio, cuéntale de mí y pásale este correo o el link. Siempre hay un lugar para más.
Entra aquí: Correspondencia "Cartas para Hacer Espacio"
Gracias por estar,
Con cariño,
Xihua 🌷