Técnicos contra rudos 🤼

Oct 25, 2026

CARTA #18

“¡Lucharáaan… a dos de tres caídas, sin límite de tiempo!”

Ese grito cantado que siempre vi en películas… Lo escuché esta semana, en vivo, en la Arena México. Mi primera vez en la lucha libre. 😄

Llevo 25 años viviendo en la CDMX, soy mexicana, y nunca había ido. Varias veces salió el plan pero nunca se concretó. Esta vez el empujón vino de unas jóvenes hermanas chilenas, con toda su energía de diversión, curiosidad y vida. Así que gracias a ellas. 💞


Fue un martes, siete y media de la noche. Mucha gente entrando, comprando máscaras, filas en los filtros para evitar la entrada de objetos prohibidos, comida o bebida, y acomodadores que, por una propina, te ayudan a encontrar tu asiento entre miles de butacas, de esas clásicas de las películas del Santo.

Entrar fue como viajar en el tiempo. Meterme a una película de los años 50, pero a todo color. Había personas de todo tipo: mexicanos y extranjeros, de todas las edades, estratos sociales e idiomas. Familias, niños, parejas. Todos con el mismo plan: apoyar a sus luchadores (¿técnicos? ¿rudos?), aplaudir, abuchear y soltarle una que otra “mentada” al réferi. 😂

Yo, al principio, estaba reservada. Observando todo: el lugar, la gente, el espectáculo, que es de mucha acrobacia, solo que aquí es uno contra otro, jejeje. Algunos dirían: “eso es una barbaridad”. Pero en realidad es todo un espectáculo familiar.

Empezaron los gritos y los abucheos a “los malos”. Una mezcla de humor negro, picardía y liberación colectiva. Y poco a poco me fui uniendo.

Hasta que, unas butacas atrás, escuché a alguien gritar “¡cuéntale rápido, réferiii!”, entre otras cosas más subiditas de tono, y pensé: ¿y qué pasaría si yo grito algo así?

Lo probé. Y fue maravilloso. 😄

Gritarle al luchador, al réferi, unirme al “buuuuuh” colectivo, todo eso es parte del show. Noventa minutos de puro desahogo. Y cómo se agradecen.


La verdad es que con cada experiencia que vivo ahora, es casi inevitable relacionarla con esta etapa de mi vida y buscarle el aprendizaje. Muy ñoño, ya sé, jeje. Pero es parte de mí, y de paso es un buen pretexto para compartirlo contigo. 🤓

Así que en algún momento, entre tanto grito, hice un paréntesis conmigo misma. Y me acorde que, hace casi una año, el 22 de octubre, me llegaron los resultados de mis estudios anuales. Un BIRADS 5: sugestivo de alta malignidad, en un 95%.

¿Queeeé es eso? ¿Cómo? Era imposible.

Primero pensé que era un error. Esos de este laboratorio "famoso" ya están chafeando, jejeje… ¿Cómo iba a estar eso en mí?
Junto con mi ginecóloga decidimos pedir una segunda opinión en un laboratorio más especializado, y salió igual, pero con más detalle. 😅 Ahí empezó este camino tan nuevo, que jamás había planeado.

Empecé muchas terapias, físicas y emocionales: reiki, biomagnetismo, constelaciones familiares, entre tantas más, con la idea de que esa malignidad iba a desaparecer. Y aún esperando los resultados de la biopsia, pensaba que yo podía ser parte de ese 5% y que todo seguía siendo un error. Sí… mucho positivismo, ya sé, jejeje. Finalmente las terapias sí sirvieron, para llevar mejor el proceso.

Como te he contado, para mí este proceso nunca ha sido una guerra ni una batalla. Es un reto de la vida, y así he querido atravesarlo. Y en la Arena México lo vi clarito: técnicos contra rudos, abucheos contra ovaciones.

Ahí sentada, me imaginé que así ha sido mi proceso.
Los técnicos son los momentos donde entra la ciencia: la medicina, la parte médica, mis células sanas. Los rudos podrían ser las células “rebeldes”, los efectos secundarios, los duelos.
Y el público conocedor, ese que aplaude cuando algo sale bien y abuchea cuando se pone rudo, somos todos: mis células, mi cuerpo, la familia, los amigos, ustedes. 💌

Ha habido piruetas para salir a flote, a veces con éxito y otras en las que salí medio atarantada, jejeje. 😅 Y casi siempre con más gente apoyándome de la que alcanzo a ver.

Ah, y sí: a veces una que otra “mentada” también salió. 😂

Por eso me dio mucho sentido la escena. Y hasta más me animo a seguir gritando y apoyando a “los buenos”.


Al terminar, nos quedaron ganas de seguir “celebrando” y fuimos con el grupo a Estación ATM, un lugar de concepto industrial justo enfrente de la Arena Mx, con diversas opciones de restaurantes, barra, música en vivo y terraza. No fuimos los únicos, medio público pensó lo mismo 😅. Extranjeros, mexicanos, jóvenes y no tan jóvenes, todos con energía de festejo, de baile y de pasarla bien.

Había mucha euforia, y ahí volvió “la imagen”. Solo que ahora nadie estaba luchando: había baile, festejo y brincos de alegría. Eran mis células y yo con ellas, éramos todos. Era un ¡Lo logramos!

Con esa imagen me quise quedar. Como aquel día frente a la primera campana que vi (Leer aquí), pero ahora con todas mis células celebrando y compartiendo energía de vida. 💃🌿

 


RECOMENDACIONES DE LA SEMANA

Hoy mi recomendación es ir a LA LUCHA LIBRE, una terapia de desahogo colectivo, jejeje.

Y de preferencia en la Arena México, porque además del espectáculo, estás en un lugar con muchísima historia. La “Catedral de la Lucha Libre”. Se inauguró el 27 de abril de 1956. En su primera función luchó el Santo, el Enmascarado de Plata. Fue casa del Circo Atayde por varias décadas, sede del boxeo en los Juegos Olímpicos de 1968, y hasta ha recibido conciertos de Juan Gabriel y de Luis Miguel (el original, jeje). 😄

No hace falta entender de luchas (yo no entendía nada). Hay que ir por el espectáculo, por el ambiente y por el desahogo, ese que te deja la garganta cansada y el corazón bien ligero. ❣️

Aquí te dejo un documental para conocer con más detalle la importancia del lugar y de la lucha libre como parte de la cultura popular de México. Es algo que hay que vivir por lo menos una vez en la vida, vivas en México o en otro país.

👉 Ver el documental: A dos de tres caídas. Arena México

Entendí que HACER ESPACIO también es darte permiso de soltar:
gritar, reírte, abuchear lo que se pone rudo y aplaudir lo que sale bien. 🌿

 

Cuéntame: ¿Has ido a la Lucha libre en la Arena Mx? ¿Hay algún lugar, o algo que hagas, donde puedas desahogarte agusto? Respóndeme este correo, que leerte es de mis momentos favoritos. 💌

Y si conoces a alguien que también necesite un ratito a la semana para hacer espacio, háblale de mí o compártele esta carta. Siempre hay un lugar para más.

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Con cariño,
Xihua 🌷

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